Luego de que genera mucha controversia la denominada Ley Mier, a través de la cual el gobierno puede disponer, para actividades de seguridad pública, de depósitos e inversiones vencidas y no reclamadas en el transcurso de tres años, el presidente López Obrador desmintió que dicha reforma pretenda confiscar cuentas bancarias, además, dijo que «no haya intereses de los bancos» detrás de la polémica desatada a partir de noticias falsas.
Por su parte, el subsecretario de Seguridad Pública, Ricardo Mejía, explicó que la reforma propone utilizar recursos de cuentas bancarias de la delincuencia que «no son reclamadas», lo que no significa «apropiarse de ninguna cuenta». Se estima que haya fondos por más de 14 mil mdp.
El presidente solicitó analizar la “Ley Mier” para que no se le acuse de querer confiscar bienes: Lo ideal es que sea para programas sociales.
De igual manera, AMLO aprovechó para recordar que en el periodo neoliberal, “todas las reformas a la Constitución se hicieron para legalizar el lucro, el robo y el saqueo, todas en favor de minorías, casi todas en contra del pueblo”.